La sobrevida de pacientes enfermos de cncer es la preocupacin principal al realizar un tratamiento oncolgico. En el afn por conservar la vida se pierden de vista sensaciones que le permiten al enfermo vivir ese tiempo de lucha de mejor manera. Sexualidad y preservacin de la fertilidad son temas que tambin deberan estar en la agenda de pacientes oncolgicos. Qu hay que saber y por qu el rol del onclogo es tan importante para la buena calidad de vida del paciente.
Los avances cientficos en tratamientos para combatir distintos casos de cncer han aumentado notablemente la tasa de xito y de sobrevida de los pacientes. En ese contexto, cada vez ms, es importante que el tiempo que dura el tratamiento el paciente posea una buena calidad de vida. Se les recomienda realizar yoga, meditacin, tener un espacio ldico. Hace unos aos se comenz a hacer fuerte hincapi en informarlos sobre las posibilidades de preservar la fertilidad a futuro y esto lentamente se va incorporando a la tarea del onclogo en conjunto con el gineclogo. Sin embargo, an hoy, la sexualidad de estos pacientes es un tema ausente y hasta tab.
La sexualidad es parte natural de la vida humana y, como tal, las personas que enfrentan tratamientos oncolgicos son seres sexuales y tienen, o al menos solan tener, una vida sexual activa. Pero, como el sexo generalmente est asociado con verse bien y ser atractivo, olvidando que los parmetros de atraccin no son homogneos y que el sexo no es slo eso, cuando se est peleando por la vida la sexualidad parece ocupar un lugar nimio. Esta tendencia tiende a olvidar una parte importante del sexo: las caricias, la afectuosidad y las emociones.
Los hombres y las mujeres tenemos maneras diferentes de procesar las vivencias y un tratamiento oncolgico no es una excepcin. Pero lo que mayormente cuenta es la personalidad del enfermo y la de su pareja. Las personas con carcter optimista, con mayor nivel de tolerancia a las frustraciones y mejor sentido del humor, son las que pueden ver la partecita llena del vaso en lugar de enfocarse en la parte vaca, comienza diciendo la Dra. Beatriz Literat, mdica ginecloga y sexloga, del departamento de Sexualidad y disfunciones sexuales de Halitus Instituto Mdico.
Dependiendo del tipo de tratamiento que deba enfrentarse pueden aparecer diferentes problemas sexuales segn el aspecto que la enfermedad comprometa ya que todos los sistemas intervienen en la normal respuesta sexual. Muchas veces son los medicamentos que se prescriben los que ms afectan la sexualidad. La Dra. Literat expresa: Fundamentalmente recordemos que los tratamientos oncolgicos, a travs de las drogas quimioteraputicas ponen al hgado a prueba, ya que le exigen trabajar como nunca en otra situacin. El hgado cumple funciones mltiples entre las cuales est metabolizar y disponer la eliminacin de sustancias txicas a travs de los mecanismos de evacuacin del organismo. Muchas veces el hgado no alcanza a cubrir todas las funciones que el organismo le exige en estas instancias y deja de actuar eficientemente en algunas de sus tareas, esto provoca la aparicin de nuevos efectos secundarios en la vida de los pacientes, como por ejemplo, las hemorragias bucales o nasales, la sensacin permanente de estar agotado y los dolores articulares. El hgado puede claudicar en algunas etapas del metabolismo hormonal; se sabe que la quimioterapia enlentece y retarda la produccin de Testosterona, que es la hormona responsable del deseo sexual. Adems la mayora de las drogas oncolgicas no destruyen solamente las clulas tumorales sino que afectan tambin a las sanas, aunque por un tiempo limitado; en ese lapso existe una declinacin del funcionamiento de casi todos los sistemas. Es por ello que la funcin sexual est inhibida durante ese perodo. Los varones suelen perder sus erecciones y las mujeres no sienten deseo ni pueden lograr la excitacin sexual.
Sin embargo, es importante saber que este tipo de tratamientos no slo pueden afectar la respuesta qumica y por lo tanto fsica del cuerpo en una relacin sexual sino que, adems, hay factores psquicos que pueden verse afectados.
Los efectos secundarios de la radioterapia y de la quimioterapia son muy variados y de diferente magnitud en cada persona. Existen efectos secundarios generales como:
- La anemia que provoca fatiga en los pacientes
- Gastrointestinales, como estreimiento, diarrea y vmitos
- En la piel, como picazn, sensacin de quemadura, escalofros y ampollas,
- Dolor articular
- Sangrado en las encas o por la nariz, como consecuencia del efecto sobre los factores de la coagulacin
Y muchos otros que producen dolor, molestias, malestares y una sensacin en los pacientes de sentirse verdaderamente enfermos y muy dbiles. Sumemos esto a los efectos relacionados con la localizacin del cncer y la regin especfica en la cual se realiza la radioterapia. Imaginemos como el verse enfermos y sentirse enfermos impacta en la sensibilidad de una persona, en su manera de verse a si mismo y de suponer como lo ve su pareja. Se suman factores emocionales, el dolor fsico, el miedo a la muerte, la sensacin de no poder estar operativo ni tener control sobre su cuerpo y, muy importante, los aspectos estticos. Esto da como resultado que el instinto sexual se retrae dramticamente. Un paciente piensa "quiero salvar mi vida" y pone toda su conciencia en economizar la mayor energa posible para asegurar su curacin o mejora, describe la especialista en sexualidad.
La libido y la autoestima
La principal sensacin es la de agotamiento fsico y psquico, ya que los pacientes estn viviendo u estado de estrs constante. Un verdadero distrs, como si estuvieran viviendo en medio de un terremoto que dura meses o aos. Las personas que, afortunadamente no han pasado por esto ni siquiera pueden imaginar lo que siente un paciente de cncer fsica y psicolgicamente. Durante un terremoto o un tsunami, la gente solo quiere salvar su vida, no piensa en otra cosa.
Literat expresa: Como dije anteriormente, las drogas y la radioterapia, sobre todo si la radioterapia afecta los rganos plvicos y las mamas en las mujeres, pueden producir lesiones como quemaduras, ampollas, disminucin de la elasticidad vaginal, dolor genital o plvico. Resulta obvio que a los pacientes les resultar penoso todo intento de tener relaciones sexuales. Afortunadamente, el efecto secundario de estos tratamientos es pasajero y el organismo tiene una capacidad de recuperacin muy grande, que se ayuda con vitaminas, oligoelementos y medicamentos de accin local, como tambin con fitoterapia. Esto permite a las personas retomar su vida sexual en la mayora de los casos, ya que mientras hay dolor o malestar existe una permanente descarga de adrenalina que es incompatible con el mantenimiento de una libido que estimule un encuentro sexual.
La qumica del cuerpo
Ya desde hace varias dcadas los investigadores han descubierto que detrs de cada funcin psicofsica existe una serie de sustancias qumicas que son las responsables de esas actividades. Todo comienza en el cerebro, con sustancias llamadas neurotransmisores que, a su vez promueven la actividad de otras sustancias qumicas del propio cerebro o de rganos ms alejados como las glndulas suprarrenales, los ovarios, los testculos, la glndula tiroides y muchos otros. Cada sensacin corporal o emocional que tenemos, placer, miedo, ternura o rabia son la manifestacin de cambios qumicos que se producen en el organismo. Somos sexualmente un procesador bio psico social y espiritual de sustancias qumicas como la adrenalina, las endorfinas, la oxitocina, los estrgenos, los andrgenos y cientos de otras. Estas sustancias deben mantener un saludable equilibrio para que nuestra sexualidad funcione adecuadamente y existen muchas situaciones en las cuales este equilibrio se rompe. Las drogas de estos tratamientos oncolgicos muchas veces funcionan como desequilibrantes
Literat especifica: En esos momentos de enfrentar el tratamiento, la presencia de una pareja estable, contenedora y amorosa es un pilar fundamental para que pueda existir sexualidad. Y digo sexualidad en el sentido ms amplio, aunque se prescinda de la genitalidad tradicional. Definitivamente no se trata de un encuentro sexual entre dos personas sanas, sino de una persona sana con otra que esta transitando un tratamiento muy duro; por lo tanto debe existir un dilogo y una disposicin enormes para que el componente sano se adapte a esta nueva realidad de la pareja. Por otra parte, la persona enferma, debera estar asesorada por su mdico para perder el miedo o las reservas que le impiden entregarse, dentro de sus posibilidades, a una actividad muy saludable y recomendable para su recuperacin.
Y contina: Como dije antes, vivir en medio de un terremoto no es el escenario mas alentador para mantener la sexualidad activa; sin embargo por lo general existen intervalos en los tratamientos que permiten una recuperacin fsica y mental. Lo mas complicado es cuando el tratamiento continua durante aos o cuando, ya finalizado, el paciente se cancela sexualmente a si mismo y pretende poner a su pareja en un freezer. Hemos tenido pacientes que han quedado tan temerosos que hasta creen que, al tener relaciones sexuales, el contacto genital podra reactivar el cncer. Otros que tienen fantasas relacionadas con la ciruga, de la desaparicin de los rganos que (creen), son los que producen placer y se resignan a una vida sin sexualidad. Por suerte al venir a la consulta, podemos desmitificar las creencias errneas y recuperar aspectos muy importantes perdidos, como la sensibilidad, la prdida del miedo, la confianza en la pareja y el aprendizaje de la funcin sexual y de tcnicas para poder manejar mas recursos que permitan obtener placer. Muchas veces, despus de un tratamiento sexolgico, la sexualidad de una pareja que ha pasado por esta prueba tan difcil, se vuelve mucho mas profunda, plena y se logran conciliar los aspectos fsicos, psquicos y espirituales del vnculo. Es un logro muy grande que levanta enormemente la autoestima y revitaliza el sistema inmunolgico.
La importancia del rol del mdico
Si para las personas sanas es difcil abordar temas sexuales con sus mdicos, para aquellas personas que enfrentan este tipo de tratamiento suele serlo an ms. Y los mdicos, por su parte, no siempre estn preparados para abordar el asesoramiento sexual o realizar la derivacin correspondiente para atender los problemas sexuales. Los mdicos somos quienes debemos alentar a nuestros pacientes a referirnos sus dudas o sntomas sexolgicos como si nos relataran cualquier otro sntoma. En la comunidad mdica an quedan resabios de la cultura del "de esto no se habla". No se trata de realizar un diagnstico o de prescribir un tratamiento sexolgico sino de abrirle al paciente una puerta a la consulta especializada, como hacemos habitualmente al detectar una presunta patologa que no es de nuestra especialidad y realizar la derivacin. As se gana la confianza del paciente, que siente que se le presta atencin y se lo cuida al brindarle su mdico la posibilidad de solucionar un tema que lo preocupa y del cual no se animaba a hablar, relata Literat.
En el caso de aquellos pacientes que sern sometidos a tratamientos de quimioterapia o radioterapia o a un tratamiento quirrgico que afectar el funcionamiento del ovario o del testculo, la preservacin de la fertilidad tambin es un tema central y el rol del onclogo tambin cobra mucha relevancia.
El Dr. Pasqualini, Director mdico de Halitus Instituto Mdico, especialista en fertilidad, agrega: Cuando se realiza una consulta por fertilidad en un caso oncolgico es indispensable analizar cul es el problema que enfrentamos, cul es el estado general del paciente y cul el estadio de la enfermedad para evaluar cul es la mejor opcin en cada caso. No toda persona que consulta por un tema de oncologa puede preservar su fertilidad, sin embargo, es importante que realice la consulta en el lugar adecuado para considerar todas las posibilidades. Hay situaciones que requieren que el tratamiento quimioterpico o de rayos comience con urgencia, hay situaciones en que el paciente enfrenta un tumor hormonodependiente y esto tambin limita las opciones. Lo fundamental es siempre trabajar en equipo con el onclogo para evaluar los efectos y las dosis de las drogas sobre el sistema reproductivo y as decidir cul es la mejor opcin en cada caso en particular. Otro punto relevante es que no siempre nos quedamos sin tiempo para preservar una vez comenzado el tratamiento. Muchas veces es posible recuperar vulos o espermatozoides para criopreservar una vez iniciado el tratamiento correspondiente. La consulta con el especialista en preservacin de la fertilidad que trabajar en equipo con el onclogo para analizar las opciones a presentarle a cada paciente se torna an ms relevante.
Por ltimo, la mdica sexloga refiere: Afortunadamente los gineclogos, urlogos o andrlogos realizan las derivaciones o interconsultas con mucha mayor asiduidad que hace 5 o 6 aos atrs; tambin otros especialistas como los clnicos y cardilogos o los endocrinlogos lo hacen. Entiendo que probablemente el onclogo est junto con el paciente tratando de salir del terremoto y por ese motivo no plantea el tema a su paciente, aunque creo que debera hacerlo si se dieran las condiciones. El onclogo es la figura de mayor influencia en ese momento de la vida del paciente, por lo tanto sera muy apropiado que lo hiciera, cuando lo considere oportuno. En nuestro Departamento de Sexologa, recibimos pacientes con antecedentes oncolgicos y atendemos, desde consultas por Disfunciones Sexuales individuales y trastornos que involucran a ambos miembros de la pareja, hasta pacientes que requieren una verdadera reeducacin y rehabilitacin sexolgica, en casos de grandes cirugas o tratamientos que han dejado secuelas muy traumticas.